EL FEMINICIDIO | ASLEG Abogados

EL FEMINICIDIO

Es el asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia. Pese a que no existe un registro que arroje cifras oficiales, los medios de comunicación y las ONG dedicadas a la violencia de género, han destacado el incremento pronunciado de éste delito en Venezuela con ocasión del confinamiento producto de la pandemia, muchos de los cuales ocurrieron de manos de parejas o ex parejas de las víctimas, durante la convivencia.

La escalada del feminicidio en el mundo muestra que la violencia contra las mujeres es social y generalizada. Además, es el resultado de las relaciones de desigualdad de género, así como la permisibilidad de la sociedad a esa violencia.

¿Qué es el Feminicidio?

El diccionario de la Real Academia Española lo define como el asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia. Constituye el asesinato específico en el que un varón asesina a una mujer, adolescente o niña por ser de sexo femenino, por el solo hecho de ser mujer. Se categoriza dentro de los crímenes de odio, dado que se dan en un contexto en el que lo femenino ha sido estigmatizado durante años.

Es una de las formas de expresión más violentas y graves del machismo, el final de una continua violencia y la manifestación más brutal de una sociedad patriarcal; por lo que no puede entenderse solo como un asesinato individual, sino como la expresión máxima de esa violencia de género. El feminicidio es el último eslabón en el ciclo de violencia contra la mujer.

Ámbito Jurídico

En la legislación venezolana, anteriormente, los asesinatos de mujeres no tenían un nombre ni calificativo. El femicidio en Venezuela se tipificó como tal, desde el  25 de noviembre de 2014, fecha en la cual entró en vigencia la Reforma de la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, y pasó a ser incluido en su artículo 57 como la forma más extrema de violencia de género, causada por el odio o desprecio del varón a una mujer por su condición de serlo, que degenera en su muerte, producidos tanto en el ámbito público como privado:

«El que Intencionalmente cause la muerte de una mujer motivado por odio o desprecio a la condición de mujer, incurre en el delito de femicidio, que será sancionado con penas de veinte a veinticinco años de prisión….”

Según la referida norma, se considerará que existió odio o desprecio a la condición de mujer, de darse cualquiera de los siguientes supuestos:

  • En el contexto de relaciones de dominación y subordinación basadas en el género.
  • La víctima presente signos de violencia sexual.
  • La víctima presente lesiones o mutilaciones degradantes o infamantes previas o posteriores a su muerte.
  • El cadáver de la víctima haya sido expuesto o exhibido en lugar público.
  • El autor se haya aprovechado de las condiciones de riesgo o vulnerabilidad física o psicológica en que se encontraba la mujer.
  • Se demuestre que hubo algún antecedente de violencia contra la mujer en cualquiera de las formas establecidas en esta Ley, denunciada o no por la víctima.

Quien incurra en la perpetración de éste delito será sancionado con pena de veinte a veinticinco años de prisión, y por ser considerado un delito contra los derechos humanos, no tendrá derecho a gozar de los beneficios procesales de ley ni a la aplicación de medidas alternativas de cumplimiento de la pena.

Además, de conformidad con el artículo 58 de la misma ley, será considerado feminicidio agravado, aumentando la pena a veintiocho a treinta años de prisión, en los siguientes casos:

  • Cuando medie o haya mediado entre el agresor y la víctima una relación conyugal, unión estable de hecho o una relación de afectividad, con o sin convivencia.
  • Cuando medie o haya mediado entre el agresor y la víctima una relación laboral, académica, profesional, que implique confianza, subordinación o superioridad.
  • Cuando el acto se haya cometido en menosprecio del cuerpo de la víctima o para la satisfacción de instintos sexuales.
  • Cuando el acto se haya cometido en la trata de mujeres, niñas y adolescentes o redes de delincuencia organizada.

Causas del Feminicidio

Las razones que llevan al feminicidio son variadas, pudiendo destacar como las más importantes, en el siguiente orden de prelación, las siguientes:

  • Los celos, sobre todo si se trata de una supuesta infidelidad.
  • La decisión de su pareja de separarse, lo que no es aceptado por su agresor.
  • El rechazo o la negación a una relación.
  • La adicción a las drogas y el alcohol.
  • El machismo, dado que en la sociedad actual todavía existe un fuerte arraigo de la población masculina a creer que son superiores a las mujeres, lo que conlleva a la discriminación y el maltrato constante, que regularmente termina en el feminicidio.
  • La cultura misógina: el odio, rechazo, aversión y desprecio de los hombres hacia las mujeres y en general, hacia todo lo relacionado con lo femenino.
  • El crimen organizado.

Recomendaciones

La violencia contra la mujer puede ocurrir en cualquier ambiente, ya sea en el hogar, la calle e incluso en el entorno laboral.  Existen diversas formas de violencia contra la mujer, y aunque el maltrato físico es más fácil de identificar, existen otros comportamientos y actitudes que también pueden esconder violencia, como la violencia psicológica, la económica o patrimonial, la mediática, o la sexual.

Se hace necesario advertir y prevenir a la población femenina estas conductas, y de no ser posible su prevención, al evidenciarse, ser denunciadas inmediatamente ante las instituciones competentes del Estado pues de no identificarse a tiempo, pudieran convertirse en un caso de femicidio.

Por tal razón, se debe fortalecer la educación en la familia, a fines de garantizar  el derecho de la mujeres a vivir una vida libre de violencia, así como erradicar la cultura machista que concibe permisible el ejercicio de violencia hacia la mujer,  representado en relaciones de dominación y subordinación a través de conductas que buscan controlarlas, limitarlas, intimidarlas, amenazarla y silenciarlas, impidiendo el ejercicio de sus libertades y goce efectivo de sus derechos.

Además, no resulta suficiente la sola existencia de leyes y normas que establezcan la protección de las mujeres. Deberá fortalecerse todo el aparto institucional, para garantizar que no haya impunidad en los casos de violencia contra la mujer y implementarse políticas públicas que les brinden las herramientas necesarias para entender el poder que tienen sobre sus propias vidas y advertir y evitar ser víctimas de una discriminación que las violenta.

Por ASLEG Abogados,

Abog. Gisela León López

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